sábado, 25 de marzo de 2023
Toma primera.
Una de las ventanas de la cocina da al este y es un verdadero espectáculo. Solo por sus vistas valió la pena comprar esta casa. Cada mañana tomo el primer café viendo cómo lentamente, tras los pinos y los olivos en sombra, nocturnos todavía, va apareciendo la paleta de colores, siempre distinta, de un nuevo día. Naranjas, amarillos, blancos y azules; todos pálidos, fríos, en fuga. Hay que estar pendiente, en cuestión de una mirada se transforma el panorama, un pequeño cambio en la atención, algún despiste, y algo crucial se ha escapado irremediablemente. Todo lo que ocurre en esa ventana habla de ti. Preparo el desayuno de mi hijo, vuelvo a mirar y ya están ahí, al fondo, sobre una loma oscura, las nubes arreboladas, machadianas, sinfónicas. Qué forma de empezar el día, ya solo puede ir a peor. Me faltan palabras para describir tanta belleza. Doy gracias y guardo silencio.
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