Otra noche de sueño escaso. Marcos y Claudia nos han dado hasta en el carné de identidad, hemos perdido por KO técnico. La lactancia materna es digna de la medalla al valor. Me voy a agonizar al sofá, husmeo un rato por el blog de Claudio Ferrufino-Coqueugniot, donde siempre encuentro valiosas trufas negras. Café cargado en vena, que no falte. De ahí paso a La matanza de los inocentes, de Guido Reni, ayer vi un tuit espléndido de Mario Colleoni sobre una exposición recién inaugurada en el Museo del Prado que orbita alrededor de la obra de este gran pintor boloñés del siglo XVII. Cuánta belleza cabe en el espanto y viceversa. Y todavía no amanece. Las formas de consuelo ante el insomnio son inescrutables, que se lo pregunten a Cioran. Presiento que será un largo día de negruras. Réquiem de Mozart, kyrie eleison. Contra todo pronóstico, seamos claro en el cielo, como Zucchero también, escándalo en lo oscuro.
miércoles, 29 de marzo de 2023
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